Mauricio Bosch Paradell
Hay un momento en la vida en que el sonido que llevas por dentro ya no cabe en los instrumentos del pasado, ni en el nombre que te dieron al nacer. Soy Mauricio Bosch Paradell. Dejo atrás un eco para habitar mi verdadera identidad, en un acto que no es una ruptura, sino una profunda confluencia.
Mi viaje nunca ha sido el de un músico convencional. He sido siempre un alquimista del sonido. Cuando mi música comenzó a exigir una voz que no existía en este mundo, mis propias manos tuvieron que tallarla. Así nació la Vihuela Andina. No surgió en el banco de trabajo de un artesano tradicional, sino de la desesperación luminosa de un compositor que necesitaba construir su propio puente de madera para cruzar hacia una nueva dimensión sonora. Fui luthier por instinto de supervivencia artística; un inventor que no replica la historia, sino que esculpe las herramientas de su propio futuro.
Como artista de doble nacionalidad chileno-sueca, mi vida y mi sonido habitan en un puente constante entre dos mundos. He caminado desde la rigurosa introspección escandinava durante mis años de academia en Gotemburgo, hasta la inmensidad salvaje del Litoral Central de Chile. Es ese diálogo profundo de raíces y hemisferios lo que me ha llevado a presentar mi madera y mi música en teatros de Francia, China y en giras mundiales, donde destaco a la mítica agrupación Dead Can Dance. He saboreado el reconocimiento de la industria, desde triunfos históricos en el Festival de Viña del Mar hasta múltiples nominaciones a los Premios Pulsar. Pero hoy entiendo que todo ese periplo, de más de tres décadas, era solo una preparación.
En 2026, todo ese caudal creativo desemboca en "Tierra".
Este álbum sinfónico es el salto cuántico de mi carrera y el inicio de mi legado definitivo. Es un encuentro épico y visceral donde la intimidad acústica de la Vihuela Andina colisiona y se abraza con la majestuosidad de una orquesta de cuerdas. Tierra es el lugar donde el compositor, el intérprete y el creador de instrumentos se funden en uno solo.
Bienvenidos a mi nueva era. Bienvenidos a mi origen.